El Viernes, cuadragésimo segundo día de trabajo, Iñigo y yo estuvimos bastante liados.
A primera hora, mientras dábamos unos últimos retoques a los documentos que habíamos hecho con respecto a los asociados con Kentico en España, nos dijeron que, seguramente, Alex no iba a venir porque seguía enfermo y que el cliente había aceptado aplazar la reunión hasta la semana que viene.
A primera hora, mientras dábamos unos últimos retoques a los documentos que habíamos hecho con respecto a los asociados con Kentico en España, nos dijeron que, seguramente, Alex no iba a venir porque seguía enfermo y que el cliente había aceptado aplazar la reunión hasta la semana que viene.
Antes de la hora del bocata, tanto Iñigo como yo ya habíamos
terminado con los retoques a los documentos con respecto a los asociados
a Kentico en España y acordamos enviarlos después de una pequeña
revisión después de salir a por el bocata; después de tomarnos el
boacata, le dimos un repaso y, al no ver ningún error, le manadamos los
documentos a Sophie.
Dedicamos el resto del día a ayudar a nuestros
compañeros en lo que pusiésemos y a prepararnos para las futuras tareas
que nos asignen.
Al llegar la hora de marchar, nos despedimos de
nuestros compañeros de trabajo hasta el Lunes y dimos por concluida la
joranada laboral.
Siento haber estado viernes y sábado sin contarte esto, pero el viernes estaba muy cansado y ayer sábado dormí hasta tarde y fuimos al cine (a ver la de "Capitán América: Civil War") así que no tuve tiempo de mandarte el e-mail.


Tranquilo, Gonzalo. Nos estás pormenorizando puntual y detalladamente todos los detalles de las acciones que llevas a cabo. Así que, te perdonamos por esta vez.
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